Redacción publicitaria con sentimiento e IA
Textos que transmiten emociones.
Me gusta escribir con discreción. No porque no tenga nada que decir —
—, sino porque creo que lo que se lee entre líneas puede ser tan elocuente como una afirmación rotunda.
Quizás esa sea precisamente la razón por la que escribo: porque sé cómo se puede sentir el lenguaje.
Y porque he aprendido que los buenos textos no solo informan. También transmiten seguridad. O valor. O simplemente la sensación de:
«No estás solo».
¿Qué es «redacción publicitaria con sentimiento»?
No es una habilidad social. Para mí es una decisión. También puedo escribir titulares optimizados para la conversión. Microcopia UX.
Variantes basadas en IA con un 10 % más de interacción. También lo hago. Pero siempre me pregunto primero:
¿Cómo se siente lo que está escrito ahí?
Porque cuando compramos algo, hacemos clic o seguimos leyendo, nunca lo hacemos solo con la cabeza. Siempre también con el instinto. Y a veces con el corazón.
La IA puede hacer muchas cosas. Pero no todo.
Trabajo con IA. Incluso la entreno. Y sí, puede procesar texto. ¿Pero qué es lo que (todavía) no puede hacer?
Espacios intermedios.
Lo que no se dice.
Lo que no puedes sugerir porque solo lo sientes.
Utilizo la IA como herramienta. Pero el tono, la confianza, el «sé cómo te sientes», eso no viene del código.
Viene de mí.
Entre el rendimiento y la presencia
Los textos pueden tener un gran impacto, pero primero deben tener una postura.
Ya sea una página de aterrizaje, un flujo UX o una aplicación de salud mental,
si quieres que la gente confíe en ti,
tienes que dirigirte a ellos como personas.
No con palabras de moda.
Sino con frases que también dirías si no quisieras vender nada.
¿Y si eso es lo que quieres?
Entonces ponte en contacto conmigo.
No escribo frases hechas.
Escribo hasta que algo me parece correcto.
Hasta que suena como tú.
O como debería sonar tu marca.
Y, a veces, esa es la diferencia entre que alguien haga clic o se quede.